Pudo haber sido el partido del cambio de tendencia, pero nos quedamos a medias.

Mucha gente cree que esto de los estados de ánimo y las inercias son importantes en el funcionamiento de los equipos. Yo no lo tengo muy claro, pero debo reconocer que en la situación actual parece haber algo de inercia negativa.Es innegable que, una vez más, el primer tiempo fue muy flojo y que de nuevo iba a tocar apretar en los segundos 45 minutos para evitar el pinchazo. Y efectivamente, el equipo salió con otra actitud tras el descanso. De verdad que pienso que el primer cuarto de hora del segundo tiempo ha sido lo mejor del Atléti en tres años.Pero un cuarto de hora no basta. Tal vez lo mejor fue ver como Costa se implicaba, recibía el balón y lo jugaba. Esto nos dio para empatar, para que nos anularan un gol y para ver a nuestro equipo donde queremos verle.Pero la negatividad, la mala suerte o como se quiera llamar, hizo que Costa, que podía estar a punto de reconciliarse con el mundo e incluso consigo mismo, fallara un penalti.Después de esto pareció volver la zozobra y el Sevilla se vino arriba. Pero aun así el equipo resurgía en el tramo final. Y fue entonces cuando el estado de ánimo cobró su protagonismo, en concreto el estado de ánimo de Costa. Tuvo el triunfo en su bota, pero la dio como con miedo, como con timidez, como si no tuviera hambre. Tal vez el penalti estuviera aun en su cabeza.Pero no acabo ahí la suma de situaciones desasosegantes. El rechace tampoco fue para dentro y un sevillista se guardó el balón entre las piernas reteniéndolo de manera ilegal y tras haberlo tocado con el brazo. Penalti tal vez dudoso, pero golpe franco indirecto en el área pequeña sin ninguna duda. Sin noticias del VAR.Seguramente hace tres años este partido lo hubiéramos ganado. Parece ahora que la dinámica es otra. En Vitoria pudimos ganar sin hacer un gran partido, en Sevilla con un rato de gran partido también pudimos. Pero por el momento estos partidos no los ganamos. Tal vez si la actitud fuera la misma en el primer tiempo y en el segundo la cosa pintaría de otra manera. En Vitoria el Cholo dijo que eso era culpa suya. Yo no se de quien es culpa, pero nos penaliza mucho.

Rafa Cantero

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