La guerra táctica dejó a todos conformes.

Ni Zidane ni Simeone salieron anoche predispuestos a ganar a su rival. Más bien pareció que salieron decididos a que el rival no les ganara. Ambos lo consiguieron. Kroos y Benzema hicieron que Oblak se luciera para mantener nuestra portería a cero, mientras que nosotros no tiramos entre los tres palos en todo el partido (salvo que consideremos el último cabezazo de Savic como remate a los tres palos).
A los amantes de los rigores tácticos y posicionales, el partido les pudo parecer una batalla interesante. Pudo serlo. Pero a mi me decepcionó la propuesta. Aun cuando el objetivo sea desarticular el juego de ataque de tu rival, debería existir un plan para generar opciones que te permitan ganar el partido. Yo no vi ese plan. La única posibilidad de ganar el partido era que el Madrid se equivocara en defensa alguna vez y alguien pudiera aprovecharlo.
El Madrid no falló en defensa, pero si lo hubiera hecho, hubiera sido muy difícil que alguien lo aprovechara. Tal vez Joao Félix, autor de los dos únicos disparos a puerta (fuera) del Atleti en todo el partido, pudiera haberlo hecho, pero fue sustituido para reforzar (más aún) el centro del campo. Esta debería ser la misión la Diego Costa pero nuestro delantero centro, sencillamente, no está. Se le espera, pero no está.
La capacidad de crear juego en el centro del campo de este equipo, hace bastante tiempo que está en entredicho. Eso debería suplirse con un juego directo en el que la velocidad y el desborde que se les supone a algunos jugadores y la fortaleza de un delantero que pelee los balones y los gane, fueran nuestras armas para ganar partidos. La velocidad de Joao, Lemar o Correa la hemos visto con cuentagotas, el desborde de Vitolo se alterna con pérdidas de balón peligrosas y ganar un balón largo por parte de Costa comienza a ser una misión imposible. En lo que va de temporada ha ganado uno y la jugada acabó en gol, fue el 1-2 frente al Eibar. Si a esto unimos que el otro delantero centro se auto expulsó en Mallorca, el plan para ganar anoche quedaba muy limitadito.
Si nuestros rivales son el Madrid y el Barca, creo que vamos a tener serios problemas para ganarles algún partido. Parece que nuestros rivales van arreglando sus respectivas crisis y nosotros no hemos sido capaces de aprovecharlas, tal vez porque nosotros también estamos en crisis o tal vez porque no damos para más. Si nuestros rivales no son el Madrid y el Barca, la cosa está algo mejor pero tampoco demasiado.
El equipo es nuevo, los jugadores no tienen los automatismos que tenían los que se han ido y eso dificulta que el equipo funcione. Puede ser. Pero la apuesta tampoco cambia. Si los mimbres son otros, ¿el cesto no debería, también, ser otro?

Rafa Cantero

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