Sin gol

Nos estamos encontrando con un escenario inesperado. Las pasadas temporadas ganamos muchos partidos, muchos, muchos, tirando a puerta la mitad, o incluso menos, de las veces que lo hicimos el sábado.

No se puede decir que desarrolláramos un juego excelso, pero sí que es cierto que la mayoría de las oportunidades de gol que en el partido hubo fueron contra la portería del Celta. El equipo gallego tuvo más el balón durante gran parte del partido y lo movió con soltura, pero al llegar al área de Oblak no era capaz de crear peligro.

Hace no mucho tiempo Oblak hubiera hecho la parada salvadora de cada partido, tal y como hizo el sábado, pero posiblemente alguien hubiera acertado a colocar la pelota en la red del Celta. Esta segunda variable no se produjo.

Parece que con el francés que jugaba con el número 7 solíamos meter una de las dos o tres que generábamos en los partidos. El sábado generamos más, pero nadie acertó a meterla.

El debate acerca de como jugar, si ser o no más ofensivos, si alinear un trivote, si Joao Felix es segundo delantero o jugador de banda, puede tener cada vez más sentido si el modelo de atacar tres veces por partido para meter una, deja de funcionar. Si empezamos a necesitar 6 o 7 ocasiones para meter un gol y, además, para ganar el partido tenemos que generarlas impidiendo que el contrario nos haga un gol es sistema se complica.

Costa es un verdadero expediente-x. El Cholo siempre le ha defendido y se ha negado a que saliera hacia China. Parece innegociable en su modelo. Sin embargo, desde fuera, parece que Diego no está aportando lo fundamental: goles.

No se suele criticar su entrega y su lucha, de la que se favorecen el resto de delanteros, pero en este momento no hay otro delantero que se favorezca de su labor, de su trabajo. Si el plan es este, que Costa curre para que otro las meta, hemos de esperar que este otro sea Morata. Pues esperemos a ver a los dos juntos más tiempo y veremos si esto funciona.

Con dos delanteros centros natos dejaremos poco espacio a la imaginación en el centro del campo y entonces el problema será otro. Parece que ensamblar este puzzle va a ser complicado y de momento no se puede adivinar cual va a ser el dibujo. Lo que parece claro es que Correa ha recuperado todo su peso en la plantilla tras su no salida al Milán y que cuando no esté Morata va a jugar de segundo delantero y no en el centro del campo. Así echamos a Joao Felix a la banda y a Vitolo al banquillo. Esta parece la apuesta de momento.

El año pasado nuestra estrella jugaba de delantero y metía goles. Quede claro que estoy muy contento de que ese individuo ahora esté donde está, lejos, muy lejos.  Este año nuestra estrella aún no sabemos donde juega mejor y no mete muchos goles;  los que tienen que meter los goles están muy lejos de convencer con sus números y su desempeño. Hasta ahora el portero paraba la definitiva y el delantero metía la decisiva. El portero sigue en lo suyo, menos mal. Si no planteamos otra alternativa, no lo vamos a pasar bien.

El miércoles en Mallorca no cabe otra que ganar, si no lo hacemos, el partido del sábado contra el Madrid puede ser demasiado vital para la altura de temporada en la que nos encontramos.

Rafa Cantero

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