En cinco partidos, ya hemos resucitado dos veces.

No está mal. En los últimos años daba la sensación de que sólo teníamos un guion, el de llevar el partido a nuestro terreno, no permitir alegrías al rival, maniatarlo, presionarlo, aguantar el tipo, confiar en nuestro portero y cuando tuviéramos una ocasión ganar el partido. Pero cuando este guion se alteraba no había reacción, no había alternativa (Sevilla, Dortmund, Turín….)
Anoche volvimos a nuestro sistema, sin alardes, sin estridencias, Eso sí, todo muy aseadito y muy organizado, que para eso era el primer partido gordo del año. Jugamos un primer tiempo bastante bueno cumpliendo nuestro objetivo, que la Juve no creara peligro. Nosotros llegamos sólo un par de veces, pero éramos capaces de mover el balón y de rondar el área de los italianos.
Nada más comenzar la segunda parte nos cambiaron el guion. Nos clavaron un chicharro por la escuadra y nuestro modelo de fútbol escorpión, ese que espera para soltar un aguijonazo y acabar con la presa ya no tenía sentido. Pero la cosa se puso aún peor cuando nos metieron el segundo. Lo feo del marcador y la posterior lesión de Thomas hicieron que Vitolo y Herrera entraran al campo. Saúl se fue al lateral y Koke se quedó en el medio con el mexicano. Y entonces con dos tíos por los costados que hacen otro tipo de cosas, Vitolo y el chaval, el partido cambió. Tal vez perdimos el orden y el control, tal vez. La Juve pudo hacer el tercero en una contra y acabar la noche plácidamente. Pero eso no ocurrió. Y volvimos a resucitar.
Ocurrieron otras cosas y esas cosas dieron para que empatáramos el partido. Al igual que el día del Eibar, cuando cambiamos el orden por el arrebato ganamos el partido. No seré yo quien le diga a Simeone como tiene que jugar ni como ha de plantear los partidos, pero cuando el orden y un trivote no te permiten afianzar tu resultado ni asegurar tu portería, es que algo está fallando. Afortunadamente aún queda gente de calidad en esta plantilla, además de Correa, para dar la vuelta a los partidos cuando el plan inicial falla.
Tras empatar el partido intentamos firmar el armisticio. No nos fuimos como locos a completar la hazaña y nos reordenamos para esperar el final. Fue entonces cuando casi nos ganan. O ¿no fue así?

Rafa Cantero

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