Y de repente, parecía que no había nada.

Si hace quince días nos marchábamos al parón de selecciones contentos tras una remontada sobre la bocina y lideres de la liga, hoy estamos pesarosos y dubitativos.

Suele decirse que las derrotas nunca llegan en buen momento. Esta, en vísperas de la Juve dese luego no tranquiliza el ánimo.

Hay otra máxima que cuenta que de las derrotas se aprende. Suena muy bien pero consuela poco. Hay poco que aprender de la derrota del sábado. Sólo hay que corregir.

Nuestra capacidad de generar fútbol en el centro del campo sigue siendo cero pelotero, pese a eso llevamos “compitiendo” cuatro años y “molestando” a muchos, o al menos eso nos cuentan. Nuestro rigor táctico, nuestra capacidad de sufrimiento en el campo, nuestra capacidad de ganar partidos llegando dos veces a la puerta contraria y metiendo una de ellas mientras que los contrarios se encontraban con el mejor portero del mundo, nos ha permitido seguir en los puestos de privilegio y cumplir el objetivo marcado: clasificarnos para la Champions.

Pero el sábado ni jugamos al fútbol, ni sufrimos en el campo, ni tuvimos rigor táctico. Eso nos hizo parecer muy inferiores a….la Real Sociedad; no al Barca, ni al Madrid ni a la Juve o al City. No cabe duda de que el equipo ha de ajustarse, que son demasiados fichajes para que todo esté perfectamente rodado en un mes, pero parece que determinadas verdades absolutas pueden estar poniéndose en cuestión. Debería decir que pueden estar poniéndose en cuestión entre parte de la afición, que no entre la dirección técnica del equipo.

El rigor táctico del trivote se fue al garete en 10 minutos, al igual que, el día del Eibar, el rigor táctico del trivote se puso 0-2 en veinte minutos.  Bien es cierto que en el primer tiempo, sin trivote, el equipo tampoco funcionó, pero al menos no encajó. Si movemos el equipo y el dibujo para hacernos más fuertes y nos meten 2 goles en cuatro minutos, es que el fundamento de la teoría del equipo rocoso está fallando.

No tengo intención de personalizar ni de señalar a ningún jugador en concreto, ni siquiera de insinuar soluciones, pero a mi me parece que esta plantilla está confeccionada para otras cosas y dudo mucho que Lodi, Joao, Hermoso etc. asimilen rápidamente los conceptos que les va a exigir el Cholo, al igual que, por ejemplo, no lo ha hecho aún Lemar.

Hay mucho curro por delante y muchos momentos de duda nos esperan. Hacer un equipo de esta plantilla puede llevar su tiempo. Esperemos que la calidad de unos cuantos pueda fluir y nos permita mantenernos arriba.

Rafa Cantero

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