Cómo un iluminado Lodi se quitó un peso de encima en la victoria del Atlético

A finales de junio, el Atlético de Madrid se hizo con Renan Lodi procedente del Athletico Paranaense. Fue un intento del equipo rojiblanco de llenar el hueco que dejaban Lúcas Hernández y Filipe Luis. El jugador, de 21 años, es una de las grandes promesas del fútbol brasileño. Su primer partido oficial con el Atleti no tuvo el resultado esperado: el Atlético logró la victoria por 1-0, pero fue expulsado. No pudo jugar en el segundo partido de liga y en la victoria del equipo rojiblanco ante el Eibar tuvo una tarde de esas que hacen buena su compra: participó de forma activa en la jugada del primer y tercer gol y asistió en el segundo tanto a un Vitolo que hiló su segunda jornada seguida marcando en esta Liga. Los colchoneros sufrieron como nunca, pero se sobrepusieron ‘in extremis’ para darle la vuelta al marcador (3-2). Lodi fue clave.

Desde el primer partido de pretemporada, Lodi ha demostrado tener una clara vocación ofensiva y una potencia tremenda en carrera, y decidió explotar esas virtudes en la tarde de este domingo. Con Lemar parece complementarse a las mil maravillas porque su capacidad física y velocidad permite al francés jugar más hacia el interior, buscando la superioridad en la mediapunta. Lodi es un auténtico puñal por su banda. La izquierda es la zona ideal para explotar otra de sus grandes características: el centro buscando la cabeza de los delanteros. Los despistes enlazados de la defensa rojiblanca ensuciaron ligeramente su gran encuentro. Lodi debe mejorar atrás y aplicarse mejor porque delante pocas cosas se le pueden achacar. Con 0-2 en contra y el Wanda llevándose las manos a la cabeza el brasileño filtró un balón por en medio que acabó siendo el origen del primer gol local, obra de Joao Félix.

Tras el tanto, el brasileño empezó a adueñarse de los espacios. Simeone ubicó a Lemar en la banda derecha y Lodi se quedó con Saúl, que le permitió ser más incisivo. No defraudó y fue un dolor de muelas para Tejero, al que llevó loco en numerosas fases del partido. Su primera asistencia en liga pudo ser un balón que le puso a Costa, pero tuvo que esperar unos minutos después, hasta el 52, cuando controló y se orientó el balón para habilitar a Vitolo, que apenas llevaba cinco minutos en el campo. El canario hizo el gol del empate e hizo bueno su regalo. Simeone respiraba.

Insistió una y otra vez
Con el empate, el Atlético quiso buscar el tercero por todos los medios, pues valía el liderato, y Lodi emprendió aventuras cada dos por tres, percutiendo por su banda, incansable. Tanto fue así que Mendilibar se percató del peligro e hizo que Diop estuviese más pegado a él. La buscaba constante Lodi, la ansiaba, intentaba crear. En el 80′ una cabalgada desbocada suya le pudo costar un serio disguto a los vascos, pero no tuvo el éxito que esperaba.

No obstante, aún le quedaba una bala más al carioca porque el tercer gol se inició también desde su banda merced a una conexión entre él y Thomas a la que posteriormente se unió Saúl, el asistente que facilitó el gol final del ghanés que significaría la tercera victoria consecutiva del equipo en Liga (3 de 3). Liderato en solitario, atado. Lodi arregló su imagen contra el Getafe en el partido debut. De señalado a iluminado. Si Simeone busca aun lateral al estilo de Filipe Luis, aquí lo tiene. Costó 25 millones de euros, pero si tiene guardadas muchas tardes como la de este domingo su incorporación será una de las más rentables de la competición.

Miguel Sánchez

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