¿Es la mejor plantilla de la Era Simeone?

Nunca antes tuvo a su disposición Diego Simeone una plantilla de tanto potencial como ahora en el Atlético de Madrid, multiplicada por el fichaje a última hora de Antoine Griezmann, con sólo cinco cambios respecto al equipo campeón, que mantiene su base, y armada con 22 jugadores para competir por todo: Liga, Liga de Campeones, Copa del Rey y Supercopa de España.

A la plantilla compensada de la que ya disponía ha añadido un futbolista que, más allá de su discreto paso por el Barcelona los dos últimos cursos, presenta unos números imponentes cuando jugó en el conjunto rojiblanco a las órdenes de Simeone de 2014 a 2019: 257 partidos, 133 goles y tres títulos.

El mejor goleador en 45 años del club madrileño, el quinto mejor de la historia de la entidad y el mejor de cada una de las cinco campañas que estuvo al servicio del Atlético: 25 goles en 54 duelos en 2014-15; 32 en 54 en 2015-16; 26 en 53 en 2016-17; 29 en 49 en 2017-18; y 21 en 48 en 2018-19. Su rendimiento fue incontestable.

Ahora, cedido por un año, prorrogable otro, según el Atlético, que no dio más detalles, y con “opción de compra obligatoria”, según el BarcelonaGriezmann vuelve a un bloque muy hecho, porque, salvo por la salida de Saúl Ñíguez -340 partidos en el primer equipo; 240 de ellos en los últimos cinco cursos-, el grupo mantiene toda la estructura que lo hizo campeón hace unos meses.

Las bajas han sido concretas en piezas que, salvo el citado caso de Saúl, no habían tenido apenas protagonismo durante la pasada Liga. Ni Víctor Machín, ‘Vitolo’ (292 minutos, 10 partidos, sólo 3 de titular, en la pasada Liga), cedido al Getafe; ni Lucas Torreira (505 minutos, 19 encuentros, 3 de inicio) ni Moussa Dembélé (94 minutos, 5 duelos, ninguno desde el principio), que concluyeron su préstamo en el Atlético; ni Ivo Grbic (no jugó en toda la Liga), el portero suplente de Jan Oblak el pasado curso.

Cada una de ellas ha sido reemplazada: Griezmann por Saúl, Rodrigo de Paul por Lucas Torreira, Matheus Cunha por Moussa Dembele, Benjamin Lecomte por Ivo Grbic y Marcos Paulo por Vitolo, aunque, en este último caso, el brasileño, llegado del Fluminense, ha salido cedido al Famaliçao para esta campaña.

Los cuatro -además de la inscripción de Ivan Saponjic, que no entra en los planes de Simeone, a su vuelta de la cesión al Cádiz– representan las novedades del Atlético campeón del pasado 22 de mayo al Atlético que defiende el título de la Liga esta temporada, por ahora con dos victorias y un empate en tres jornadas disputadas.

OBLAK, LUIS SUÁREZ, JOAO FÉLIX…

Y se suman a un bloque ya compactado e imponente para configurar una plantilla que sostiene toda su defensa -no ha habido ninguna novedad en la retaguardia- y que sobresale tanto en el medio como en el ataque, con variedad, calidad y cantidad por cada posición -al menos dos hombres pueden jugar en cada puesto- y con polivalencia y con elasticidad para adaptarse a cualquier sistema que se plantee.

Y, sobre todo, incide en la competencia interna tan crucial siempre para Simeone para el rendimiento externo del equipo, aparte de que aporta mas posibilidades para jugar de distintas maneras (ya las tenía la pasada campaña) y permitirá previsiblemente al técnico más dosificación de esfuerzos entre sus jugadores, en esa máxima que también tiene de la importancia de la calidad más que la cantidad de minutos en cada futbolista que ha utilizado a lo largo de esta era.

La idea de Simeone, al menos en la pretemporada y en las primeras tres jornadas, antes de la llegada de Griezmann, es mantener el 5-3-2 en el que ya acondicionó a su equipo habitualmente durante la pasada Liga, provisto ahora de una fuerza ofensiva que no se recuerda desde hace muchísimo tiempo en el Atlético de Madrid.

En ataque, el técnico tiene cinco hombres para dos puestos, siempre que mantenga sus sistemas habituales (5-3-2 o 4-4-2): al goleador de referencia Luis Suárez; al determinante Antoine Griezmann, indiscutible para Simeone en todo su lustro anterior en el Atlético, con 133 goles; al indudable talento de Joao Félix, pendiente de su eclosión esperada y definitiva; a Ángel Correa y su crecimiento incontestable, goleador clave del campeón el tramo final de la pasada campaña y ahora en ésta; y a Matheus Cunha, recién llegado desde el Hertha Berlín y campeón olímpico, aparte de Ivan Saponjic, que no ha contado para el técnico antes y que no parece que cuente tampoco ahora para él, aunque siga en la plantilla.

Ante tales recursos, Marcos Llorente Yannick Carrasco no entran por ahora en la ecuación para formar en la delantera, en la que sí han jugado a las órdenes de Simeone. El primero ya ha demostrado su capacidad goleadora para jugar ahí cuando el técnico le ha requerido en esa posición, aunque su demarcación natural ahora está en el interior derecho; el segundo, también, como ha demostrado en las dos primeras citas, en las que ejerció como uno de los puntas, aunque su puesto está en el carril izquierdo del esquema tipo de Simeone.

Una defensa inamovible 

El extremo belga es la opción número uno para ese lado, dentro del 5-3-2. La segunda es Renan Lodi. Por la derecha, Kieran Trippier es el titular en el carril, con Sime Vrsaljko como competencia. Tanto el brasileño -junto a Mario Hermoso– como el inglés y el croata serían laterales naturales también para jugar en un 4-4-2. Incluso, Vrsaljko puede ser una alternativa como central derecho, igual que Lodi también lo puede ser para Hermoso en el izquierdo.

No ha habido tampoco ningún cambio en el centro de la defensa. Son las mismas cuatro opciones que la pasada temporada para tres puestos (si juega con una zaga de cinco) o para dos (si Simeone la propone de cuatro): Stefan Savic, José María Giménez, Mario Hermoso y Felipe Monteiro, con los tres primeros por ahora en el once tipo. La portería es de Jan Oblak. Su suplente es Benjamin Lecomte.

La competencia es enorme en el centro del campo para las tres posiciones con las que suele jugar Simeone, hasta el punto de que Rodrigo De Paul, fichado este verano, o Geoffrey Kondogbia aparecen hoy como suplentes, al igual que Héctor Herrera, el mejor jugador de la Copa Oro, porque la titularidad corresponde a Marcos Llorente y Thomas Lemar como interiores y Koke Resurrección como medio centro como ocurrió el pasado domingo en el 2-2 contra el Villarreal.

Seis posibilidades para tres puestos, que proponen, al igual que cada línea del terreno, una incógnita para este curso en cuanto a la gestión del once de Simeone: si apostará por una alineación tipo, con una base de futbolistas indiscutibles, como ha hecho siempre, o moverá más su equipo, dependiendo del partido, del rival y del momento de cada uno. Tiene recursos. Tiene su mejor plantilla.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*