¿Cómo será el Atleti de la 2021-2022?

Las entrevistas a @Simeone en @diarioas y @marca, extensas, dejan mucho más que titulares y permiten saber cómo será el Atleti de la 2021-2022. Así que dentro hilo…

Tras la Liga conquistada la temporada pasada, el Cholo cree que se ha roto un techo de cristal y que por fin el Atleti está a la altura competitiva de RM y FCB. Lo ve en que, a diferencia de 2014, los futbolistas ya no salen, sino que el bloque sigue y otros, como De Paul, llegan

Todo arranca en la Copa de 2013, que permite acabar con el concepto del Pupas, y hay un reconocimiento a Quique S. Flores por lo conseguido entre 2010 y 2012. Bien jugado. El Cholo reconoce que recuerda a menudo su primera conferencia de prensa para no olvidar de dónde vienen.

Y vamos con los nombres propios y los sistemas, los que permiten adivinar cómo se reinventará un Atleti, presumiblemente, sin Saúl. El Cholo deja entrever que Saúl y su entorno desdeñan lo que su entrenador precisamente ve como su principal virtud: la polivalencia.

Saúl se ve, se supone, como un interior llegador y completo, a lo que en su día apuntó, pero lo cierto es que el Cholo reconoce que Lemar le ha comido la tostada y que con de Paul el equipo gana en salida de balón e incluso gol. Por tanto, a estas alturas, Saúl está más fuera que dentro del club y, si sigue, que espere más bien ser el futbolista nº 12 o 13 de la rotación, el primer recambio del mediocampo, pero no mucho más, sobre todo si decide renunciar a su polivalencia.

En el sentido contrario, aparece Llorente, a quien Simeone no le ve techo. Recuerda cómo pasó de no ir ni convocado a romperla en los entrenamientos, lo que motivó que el cuerpo técnico se decidiera a buscarle un encaje, una posición. El caso de Llorente recuerda mucho al de Raúl García, que, tras quedar fuera de las primeras convocatorias del Cholo, le obligó a encontrarle acomodo como interior derecho. Lo que vino después (goles, internacionalidad, gran juego) fue muy parecido a lo de Llorente.

La posición de interior derecho ha sido tradicionalmente el gran comodín de Simeone para encontrar acomodo a muchos futbolistas: Llorente, Raúl García… pero también Koke, del que luego hablaremos… y Correa. Del argentino, destaca Simeone su regularidad y perseverancia.

Más nombres propios: de Paul será importante como interior, por juego, despliegue físico, juego combinativo y llegada a la portería contraria. Y por cómo aguanta el balón. Fundamental para un Atleti con mayor posesión que nunca. En el mediocentro, a la espera de que Kondogbia dé un paso al frente, Koke y Herrera tendrán la batuta, sobre todo el primero. No parece que sea una posición a reforzar, lo que invita a pensar que el 5-3-2 será un sistema habitual.

Hermoso y Carrasco ya han pasado la mili cholista y son dos soldados más. Detrás, Oblak ejerce ya como capitán, Savic la saca jugada como el gran Luiz Pereira y Trippier se da por descontado que sigue la temporada que viene.

El fichaje del brasileño Marcos Paulo se lo imputa a la dirección técnica, y da la impresión de que el Cholo lo ve verde como un kiwi. Huele a cesión o a presencia testimonial, sobre todo en la primera parte de la temporada. Veremos. Le falta cholismo en vena.

Se nota que estaría encantado de que volviera Griezmann y se intuye que ha trabajado el fichaje al teléfono, pero lo que queda claro es que el fichaje de un delantero que le dé descanso y competencia a Suárez es irrenunciable.

Y Joao Felix. Aún no ha completado la mili del Cholo, pero da la impresión de que Simeone ha repasado su primera parte de la temporada pasada, impresionante hasta su lesión. Y hay un hecho que no le pasará inadvertido: jugó luego tan tocado del tobillo que ha necesitado operarse.

Eso, en los códigos del Cholo, es un mérito incuestionable. Jugar con dolor, limitado, para no dejar al equipo en la estacada, te hace subir mucho en su escala. Cuando se recupere, volverá a ser decisivo y contará con su aval. Y Suárez: al Cholo no le preocupa su edad, ni su condición física, porque dice que marcará goles hasta en las pachangas que juegue retirado, sino rodearle de un equipo generador de ocasiones. Por tanto, un año de tregua en la posición que más quebraderos de cabeza le ha dado.

Y Koke como piedra angular: diez años junto a él y su extensión sobre el campo. Alrededor de él crece todo. Capitán, santo y seña. La identidad, la osa del escudo. El eje alrededor del cual gira todo. No le pedirá los goles que exigirá al resto del medio, pero será el termómetro.

En definitiva, dos entrevistas muy ilustrativas que dejan entrever el Atleti que viene. Con un par de retoques más (el delantero y quizá otro medio si acaba saliendo Saúl), el equipo está hecho y sale a competir por todo. Como siempre, pero con todos más argumentos que nunca.

José Óscar Plaza

@joseoscarplaza

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