shopping-bag 0
Items : 0
Subtotal : 0.00
View Cart Check Out

Single Blog Title

This is a single blog caption

Hacienda somos todos

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Filament.io 0 Flares ×

La Agencia Tributaria inició la inspección fiscal a Cristiano Ronaldo en diciembre del año pasado. Prácticamente cuatro años y medio después de que Hacienda supiera que Leo Messi le había ocultado nueve millones en ingresos por derechos de imagen.

La inspección a la estrella portuguesa del Real Madrid arrancó en diciembre del 2015, casi coincidiendo con el momento en que Javier Mascherano, que había llegado al Barça un año más tarde que Ronaldo al club blanco, era condenado a un año de cárcel, después de que fuera inspeccionado, denunciado a la Fiscalía, esta enviara su caso al juez, se instruyera posteriormente la causa en el juzgado y, finalmente, fuera sentenciado. Curiosamente, tanto Ronaldo como Mascherano mantenían esquemas de ocultación fiscal con algunos parecidos. Los dos provenían del Reino Unido. Ronaldo construyó antes su entramado; el segundo, al llegar a España. Ambos emplearon paraísos fiscales.

En todo caso, la inspección a Ronaldo tuvo luz verde una vez que el portugués ya había intentado regularizar su situación fiscal ante la Agencia Tributaria, en junio del año pasado. Fuentes informadas aseguran, en sentido contrario, que contribuyentes con la complejidad de la de Ronaldo requieren una labor de investigación previa que en algunos casos dura más de un año.

Al llegar a España, Cristiano se acogió a la llamada ley Beckham, lo que le permitía, pese a ser residente en España, declarar sus ingresos como si fuera un no residente. Debía declarar a Hacienda todas sus rentas salariales y del resto, incluidos los derechos de imagen, los generados por su actividad en el país. Y pagaba un máximo del 24%, en lugar del 48% vigente cuando llegó al Real Madrid. De acuerdo con el criterio establecido ya desde el 2008 por el Tribunal Supremo, los derechos de imagen eran mayoritariamente generados en España, pues estaban vinculados a jugar con el Real Madrid.

Mientras, pasaba el tiempo y la Agencia Tributaria no había producido novedades en torno a Ronaldo, pese a que en sus declaraciones como no residente apenas aparecían sus múltiples y cuantiosos contratos sobre derechos de imagen. El jugador se encaramaba cada año más arriba en la lista de deportistas mejor pagados del mundo. La consagración le ha llegado justamente este año, con Cristiano Ronaldo como número uno del deporte mundial por ingresos, según la revista Forbes, de 77 millones de euros en un año. Antes, ya llevaba varios ejercicios como número uno en España, muy por delante del condenado Leo Messi.

Sólo cuando sus asesores intuyeron que podía haber problemas, tras los casos Messi, Mascherano, Xabi Alonso, entre otros, decidieron dar un paso. Y optaron por declarar en torno al 15/20% de los derechos de imagen desde el año 2009 hasta el futuro 2020. Un paso que para los expertos no se acostumbra a dar sin haber consultado antes con la Agencia Tributaria para conocer su opinión.

La Agencia Tributaria negó ayer cualquier traro de favor a ningún contribuyente y declinó comentar ningún detalle sobre cualquiera en particular.

Un caso también sorprendente es el de el exentrenador blanco José Mourinho. La inspección se lo tomó también con calma, aunque algo menos que en el caso de Ronaldo, y le citó en julio del 2014. No se sabe si a la Agencia Tributaria no le había llamado la atención hasta entonces que el Real Madrid pagara cada año a Mourinho dos millones de euros en una sociedad irlandesa.

El polémico entrenador portugués no había declarado a Hacienda ni un solo céntimo por ingresos procedentes de derechos de imagen, “existe ocultación del 100%”, según las informaciones publicadas por los medios que participan en el Consorcio periodístico encabezado por el semanario alemán Der Spiegel y en el que participa el madrileño El Mundo.

Un caso idéntico al de Leo Messi, a quien se imputó por no declarar 10,1 millones de euros por derechos de imagen durante los años 2007, 2008 y 2009, aunque con final diametralmente opuesto al del portugués.

El argentino ha sido condenado a 21 meses de prisión, aunque la sentencia no es firme al estar pendiente del recurso ante el Tribunal Supremo, y ha acabado pagando más de 7 millones de euros, a los que habría que sumar otros dos de su padre. Para el portugués, que defraudó más que Messi, 12 millones, la cosa quedó en una reclamación de 4,4 millones de euros (2,9 de cuota, 1,1 de sanción y 400.000 de intereses), y, aspecto clave, no se le pidieron responsabilidades penales. Y aún pudo sacar tajada reclamándole a Hacienda dinero a cuenta del multimillonario finiquito de 15 millones que le pagó el Madrid.

 

Manel Pérez

It's only fair to share...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInPin on Pinterest

Leave a Reply

  • Twitter
  • Tumblr
  • Facebook
  • YouTube
0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Filament.io 0 Flares ×
A %d blogueros les gusta esto: